miércoles, 2 de febrero de 2011

tlc: ventajas y desventajas

facebooktratado de libre comercio
Colombia tiene una estrecha alianza con los Estados Unidos en lo que a la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo se refiere. Este país recibe ayuda de la administración norteamericana, la cual presiona para que ciertos objetivos sean cumplidos, tal la firma del Tratado de Libre Comercio. En tal sentido, el gobierno colombiano no posee margen de maniobra para negociar en igualdad de condiciones con Estados Unidos y, por ende, es un negociador débil. Además de este hecho, común a los tres países andinos, Colombia ha generado una preocupación adicional en sus socios andinos, a saber, las concesiones que pueda llegar a hacer en la mesa de negociaciones en temas que no han sido consensuados por los socios regionales. El fundamento de estas preocupaciones radica en que Colombia constituye el objetivo principal del Tratado de Libre Comercio, el cual puede prescindir de un acuerdo con los otros dos países (Estados Unidos ha dejado en claro que Ecuador y Perú no van a obstaculizar la firma del Tratado con Colombia).
Uno de los temas que ha causado gran preocupación en el sector productivo colombiano es la importación de productos usados, lo que afectaría a distintas industrias (confeccionistas, fabricantes de autopartes, llantas, ensambladoras de vehículos, refrigeradoras, lavadoras, productores de calzado, empresas de rectificación de motores, etc.). Por otra parte, la industria azucarera también muestra signos de preocupación debido a que Estados Unidos, hasta el momento, no tiene intenciones de abrir su mercado al azúcar y a otros productos derivados. Estados Unidos ha sido el mayor socio comercial de Colombia.
Durante esos años, Colombia ha buscado posesionar productos y consolidar su relación comercial con Estados Unidos, con miras a suscribir un Tratado de Libre Comercio
Colombia necesita reemplazar la caída de las ventas (exportaciones) hacia los países vecinos con ventas a mercados grandes, dinámicos, con alta capacidad de compra y de acceso a nuestros bienes.

Este tratado beneficia a la Nación, a los empresarios y a los habitantes del país que lo realiza, porque permite abrir las fronteras comerciales, obtener una nueva fuente de recursos y abaratar los costos de los productos y servicios.

Colombia dispone de ventajas naturales en muchos productos y ventajas adquiridas en la producción de otros. Quienes los producen con esas ventajas resultan ganadores. También lo son aquellos que se preparan oportunamente para mejorar sus productos, es decir, para fabricarlos con mayor eficiencia, más calidad, mejor tecnología y precios competitivos. Son quienes cambian incluso su mentalidad para competir a nivel mundial y logran la certeza de que con los cambios apropiados pueden encarar la competencia en los mercados externos y en el propio mercado doméstico

Y Como todas las actividades humanas, el proceso de negociación y la posterior implementación del Tratado de Libre Comercio, tiene ventajas y desventajas.
Este ensayo se propone reconocer la realidad del país y ello   no implica ponerse a favor o en contra de un proceso que se viene adelantando ya hace más de una década, por el contrario se intenta que a partir de los conceptos básicos de la macroeconomía se aterrice un tema tan polémico y politizado como lo ha sido el tratado de libre comercio con los Estados.
Ventajas:
Los partidarios del Tratado consideran que tiene los siguientes efectos favorables:
  • Un acceso sin aranceles a los Estados Unidos para casi el 100 por ciento de la oferta industrial colombiana exportable, lo cual debe no solo mantener el empleo actual en el sector sino generar nuevas plazas.[2]
  • La generación de estabilidad jurídica para los inversionistas y el posicionamiento como una plataforma de entrada a los EEUU para los empresarios de terceros países (lo cual se debe traducir en mayor inversión nacional y extranjera en la nación, aunque en un monto difícil de cuantificar con exactitud).[3]
  • El aporte de algunos puntos porcentuales al crecimiento económico: la cifra de este aporte también permanece sin consenso.[4]
  • La mejora de la percepción internacional que se tiene de Colombia en el exterior lo cual debe "reducir en algo el riesgo país y el costo de endeudarse en el exterior".[6]
  • El acceso (en una proporción difícil de precisar) de las empresas colombianas a las compras del sector publico estadounidense.[7]
  • El fortalecimiento de los controles a la biopiratería, lo cual debe mejorar la protección de la biodiversidad colombiana y demás conocimientos tradicionales.
  • El acceso a capacitación, asistencia técnica y transferencia de tecnología, en unos cuantos ámbitos, en el marco de los proyectos de cooperación internacional pactados en el TLC (esto debe hacer a las empresas beneficiadas más competitivas y productivas).[8]
  • El facilitar (en alguna medida) el acceso de algunos de profesionales colombianos a los Estados Unidos con el fin de prestar servicios.
  • Además, aún se tendría tiempo de inclinar aún más la balanza al favor de Colombia alcanzando objetivos como la homologación de títulos colombianos en los Estados Unidos, el pactar normas de origen aún más flexibles para exportadores colombianos, el ampliar el monto total del fondo de capital de riesgo que se va a crear, y (tal vez la más importante de todas) la creación de un comité bilateral permanente con carácter decisorio que brindaría un acceso real a exportaciones colombianas agrícolas, de forma que Colombia podría explotar intensivamente sus ventajas comparativas –los recursos naturales - y crear ventajas competitivas sostenibles en el tiempo, que irriguen empleo y riqueza en toda la nación colombiana.
  • Desventajas: 'Distribución desigual de ventajas del TLCc: El gobierno asumió oficialmente que hay ganadores y afectados cuando este tratado entraría en vigor. Diferentes sindicatos han expresado su rechazo a ese acuerdo al considerarlo perjudicial para la economía nacional, principalmente en los aspectos agrícolas y de propiedad intelectual.[8] Sectores perjudicados son el arroz, el trigo, el maíz, el azúcar, la avicultura, la ganadería vacuna y la porcicultura. Van a resultar afectados, no porque desaparezcan, sino porque ahora van a tener que ganar menos, trabajar más y competir más. En todo caso, habrá unos cambios estructurales muy grandes si el TLC entrara en vigor. Los sectores más tocados por estos cambios serán: el sector agropecuario, el sector de la salud pública (se afecta el acceso a la salud por el acápite del mismo en el que los monopolios farmacéuticos norteamericanos “lograron subir los estándares de protección de su sector, por encima de los parámetros de la OMC...Eso se reflejará en menor competencia, mayor monopolio y, por ende, el incremento de los precios al consumidor”[9] ), el sector industrial (por la entrada de productos remanufacturados que competirían con los productores nacionales a muy bajos costos).
  • Falta de consulta popular (que sería importante en un asunto tan importante). Los disputos alrededor del TLC son incrementados por la ausencia de una consulta popular al respecto. Hasta ahora, diferentes gremios, sindicatos y ciudadanos comunes han expresado su rechazo a ese acuerdo al considerarlo perjudicial para la economía nacional, principalmente en los aspectos agrícolas y de propiedad intelectual.[8] Otros sectores económicos resultan claramente beneficiados, como las confecciones, las flores, los plásticos y los artículos de cuero. Frente a estas amplias divergencias, una consulta popular podría ser útil.
  • Falta de evidencia empírica de la utilidad de tratados similares: De seis países que firmaron recientemente tratados similares (Israel, Canadá y México, Australia, Chile, Singapur y CAFTA-RD), en tres de ellos aumentó la participación en las importaciones desde los EEUU, en uno más el efecto fue neutro y en dos más se ha reducido la participación en las mismas. Es evidente de que la "competitividad" de países como los del Sudeste Asiático se sustenta en los salarios bajos de sus trabajadores.
  • La posibilidad de comprar varios tipos de seguros a compañías norteamericanas se podría convertir en un problema para las instituciones financieras y compañías del sector y en un factor de inestabilidad para Colombia.[11]
  • Por el lado de los ingresos tributarios aún no se tiene claridad sobre lo que podría suceder. (El Departamento Nacional de Planeación de Colombia estima que con la disminución de los aranceles el fisco nacional tendría una perdida de 600 millones de dólares lo cual parecería a todas luces negativo dada la actual situación de déficit fiscal colombiano, pero otras instituciones estiman que lo que se perdería por concepto arancelario se recuperaría vía IVA e impuesto de renta –sin necesidad de aumentar la tasa impositiva - como producto de un mayor dinamismo en la economía, un creciente intercambio comercial y unas mayores tasas de crecimiento.[12]
  • Hundimiento del mercado colombiano y la imposibilidad de competencia en el mercado estadounidense: las diversas diferencias entre las Fronteras de posibilidades de producción de los dos paises vaticina el inundamiento y del mercado colombiano por diversos productos estadounidenses que competirían de manera desigual y tendrían una ventaja ya que no estarían sujetos ni a aranceles ni a impuestos y tendrían a su favor la tecnología en la producción que esta a su vez afectaría (y afecta) de manera positiva su modelos de producción en masa que daría como resultado un producto menos costoso lo que los abarataría respecto a los productos locales como consecuencia, la economía colombiana se hundiría ya que ningun productor local sería un competidor ara estos productos menos costosos. los productos colombianos no serían rivales en el mercado estadounidense por su alto coste de producción y transporte, además, la tecnología y el modo de producción es devastadoramente desigual siendo la economía y sus productos colombianos los perjidicados. En terminos de competencia la balanza desfavorecería a colombia.
Me afecta a mí como estudiante:
En realidad no, pues el tlc no  afecta al sector educativo pues, un estudiante colombiano que se gradué de alguna institución de los
Colombia ;  tendrá más facilidad para validar ese título en estados unidos y viceversa.
Como  muchos jóvenes que estudian  allá, tiene luego dificultades para que
le valgan el titulo aquí y al revés. Para eso se creó este mecanismo que le ayudará mucho a
estudiantes de uno y otro país, dijo. Además  el mayor
esfuerzo que el país debe hacer para beneficiarse del TLC, es en el sector de la educación, para formar emprendedores más competitivos.

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